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Blog/ Crisis existencial

Dr. Sergi Rufi

TERAPEUTA · ESCRITOR · DIVULGADOR

12 min de lectura

Actualizado 8 Sep, 2026

Crisis existencial: Una vida con sentido nace del sentimiento

Cuando la vida se vuelve plana, amarga, aburrida, insípida, no siempre falta estímulo fuera. A veces nos hemos desconectado de lo que sentimos y estamos viviendo la vida de otros.

¿Por qué no encuentro sentido a mi vida?

Podemos tener planes, dinero, trabajo, pareja, y aun así no encontrarle el sentido a la vida. Porque el sentido no se halla fuera, en el mundo exterior-material, sino dentro, en el universo interior-emocional.

Sin embargo, nos han enseñado a buscar el sentido como si fuera una idea, una frase hecha o una fórmula. Algo que entender con la cabeza o agarrar con las manos. Pero el sentido no viene de pensar, ni siquiera de hacer. El sentido viene de sentir; ambas palabras comparten la misma raíz. Por eso, el sentido no se reflexiona demasiado ni se busca desesperadamente. El sentido aparece, se siente, se encuentra.

Vacío existencial: cuando lo de fuera no basta

Tampoco aparece de la nada. Se construye en movimiento conjunto con la vida. Probando, dejándonos sentir y volviendo a probar. En ese proceso, en ese vaivén, cada estímulo, cada vínculo y cada situación nos brinda nueva información.

Algo dentro se abre o se cierra, encaja o incomoda, inspira o desgasta. Y vamos comprendiendo lo que nos eleva o fricciona. Poco a poco dejamos de perseguir lo que no nos mueve ni nos pertenece, y vamos visualizando nuestro destino. Palabra que, precisamente, se compone de las mismas letras que sentido.

Pensamiento REAL™

El sentido viene de sentir.

Cómo encontrar mi propósito de vida: sentir antes que forzar una respuesta

Y entonces el sentido deja de ser una reflexión racional y se convierte en una experiencia directa, una respuesta somática. Una sensación interna, automática, íntima y no transferible. Algo que no se explica, se reconoce. Y que marca, sin forzar, tu dirección propia.

La tuya, y de nadie más.

¿Y si el sentido que buscas no estuviera fuera, sino en aprender a reconocer lo que se abre y lo que se cierra dentro de ti?

A veces no falta una respuesta, sino volver a escuchar lo que sientes para distinguir qué te pertenece y qué dirección es realmente tuya.

¿Y si esta historia también habla de ti?

Entender por qué te ocurre es importante. Pero comprenderlo no siempre es suficiente para que deje de doler. Si quieres seguir profundizando, aquí encontrarás un espacio para hacerlo acompañado.

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